En esta ocasión presentamos un cuadro que tiene el objetivo de analizar un informe en el que abordamos el impacto territorial de la crisis que atraviesa la industria automovilística europea. Esta crisis está marcada por la electrificación del transporte y por la creciente competencia de los fabricantes chinos de vehículos eléctricos, el denominado “Shock China 2.0”. Aunque el debate se ha centrado en Alemania, sus efectos se transmiten a través de las cadenas de valor a numerosas regiones europeas, entre ellas varias CCAA como Navarra y Cataluña.
Para ello se desarrolla un enfoque en dos etapas. En primer lugar, se cuantifica la pérdida de competitividad de los fabricantes europeos, especialmente alemanes, mediante modelos econométricos de series temporales. Estos modelos usan datos mensuales de comercio exterior y producción industrial entre enero de 2002 y abril de 2026, y estiman una pérdida acumulada de cuota de mercado de las marcas alemanas en China del 29%. En segundo lugar, estos shocks se introducen en el modelo multirregional input-output ESPON-MRIO-2017, que cubre 297 regiones europeas y 65 sectores productivos conectados con el resto del mundo. Con él se simula el impacto sobre el valor añadido y el empleo regional en dos escenarios: uno basado en las pérdidas de cuota observadas y otro extremo, de desaparición total de la industria automovilística alemana. A ellos se añade un escenario alternativo de reorientación parcial de su capacidad productiva hacia la industria de defensa.




